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miércoles, 23 de mayo de 2012

El superhéroe y su marido

Hoy venía en los periódicos esta noticia: Marvel anuncia la boda gay de uno de sus superhéroes. La boda en cuestión es la de Estrella del Norte, Jean Paul Beauvier cuando va de paisano, canadiense antiguo miembro de Alpha Flight y ahora en las filas de la Patrulla X, con su novio, Kyle Jinadu, un humano normal y corriente. Me ha hecho gracia porque precisamente por mi cumpleaños mi hermano me ha regalado un número antiguo de la Patrulla X (sí, todavía los llamo así, lo de X Men como que me cuesta acostumbrarme) que es, precisamente, el principio del primer crossover de Alpha Flight y los mutantes más famosos del multiverso. El número en cuestión se publicó en Estados Unidos en 1985, y en España lo publicó Forum en 1987, cuando yo era una pipiola que acababa de descubrir el universo Marvel. De hecho, posiblemente ese mismo número todavía esté escondido en algún rincón del sótano de la casa de mis padres, pero vete a saber, así que me hizo ilusión que mi hermano lo rescatara de alguna tienda de cómics para regalármelo, porque recuerdo con mucho cariño lo que disfruté leyendo aquel crossover. 

Portada del número de la boda de Estrella del Norte

Según dice la noticia, Estrella del Norte salió del armario en 1992, pero ya en ese cómic que yo tenía se insinuaba que sufría su orientación sexual en silencio :P. Total, que pasaron unos siete años hasta que lo reconoció públicamente, y han pasado otros veinte para que los de la Marvel se decidieran a casarlo. Una evolución bastante parecida a la de muchos homosexuales en la vida real, me parece. Veinte años para llegar al punto en que se vea normal que un superhéroe se case con su novio (y aun así sabemos que en el fondo no es tan normal, si no, no sería noticia) son bastantes años, o no demasiados, según se mire. (Desde el punto de vista de la sociedad, claro, desde el de los afectados, siempre han sido demasiados años.) ¿Quién nos iba a decir cuando yo leía aquellos tebeos que España sería uno de los primeros países en permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo? Ahora parece normal, pero entonces habríamos flipado bastante. 

El caso es que esa normalidad se abre paso en muchos ámbitos, y también en la ficción. Ahora estamos acostumbrados a que aparezcan personajes homosexuales (más hombres que mujeres, pero esa es otra historia que será contada en otra ocasión) en películas, series de televisión, cómics... Algunos protagonizan esas series y películas, o por lo menos tienen papeles destacados. Todo muy guay, muy políticamente correcto y muy happy, happy. Tomemos, por ejemplo, el caso de Modern Family. Ahí tenemos a esa simpática parejita, Cameron y Michell, que viven juntos y tienen una preciosa niñita adoptada en Vietnam. Son divertidos, encantadores, viven su situación con mucha naturalidad, y son aceptados con la misma naturalidad por el resto de la familia, incluido el padre de Mitchell, que por muy cavernícola que parezca a primera vista parece haber evolucionado y aunque se da a entender que al principio le costó aceptar la homosexualidad de su hijo, ahora lo acepta plenamente e incluso se lleva mejor con Cameron que con su otro yerno, Phil Dunphy (para mí el mejor personaje con diferencia, qué crack XD).
Mitchell y Cam, familia feliz

Oh, qué modernos, cómo mola esta serie. ¿Seguro que son tan modernos? Por supuesto está genial que den a Mitchell y Cameron tanto protagonismo como al resto de los personajes. Pero en un momento dado, mi chico me llamó la atención sobre algo en lo que antes no había reparado, y me di cuenta de que tiene toda la razón. Es más, es tan obvio que no sé cómo no lo había visto antes, lo cual supongo que dice bastante de lo que todavía nos falta para alcanzar la verdadera normalidad. Como suele ocurrir en muchas otras parejas gays, mientras Mitchell es más discreto, no tiene demasiada pluma y le costó más salir del armario, Cameron es una auténtica locaza, con mucha más pluma y ningún complejo, el alma de la fiesta. De hecho, cuando adoptaron a su hija decidieron que Cameron dejaría su trabajo para ocuparse de la niña a tiempo completo porque le apetecía ejercer de mamá y Mitchell tiene un absorbente trabajo como abogado que no le deja pasar mucho tiempo en casa. Todo estupendo, es la decisión de los personajes y por lo que parece la toman libremente y están a gusto con ella, pero yo me pregunto: ¿por qué tiene que ser así? ¿Todavía hay que seguir el estereotipo de pareja gay en la que uno de los dos hace de hombre y el otro de mujer? Ya digo que esta pareja en concreto me parece muy divertida, son personajes encantadores y propician unas situaciones verdaderamente cómicas por el contraste de sus personalidades, pero que los hayan creado así me da la impresión de que el mensaje de la serie, en el fondo, no es tan rompedor como nos quieren hacer creer.

Hablo de este estereotipo porque, aunque todavía exista en la vida real, no creo que sea la constante en todas las parejas gays (tanto hombres como mujeres), ni mucho menos. Reconozco que, al ser heterosexual, no conozco demasiado el mundo homosexual, y si cometo algún error o incurro en alguna inexactitud, que los homosexuales que puedan leer esto (si es que lo llega a leer alguien :P) me disculpen. Pero vamos, sé que hay muchos homosexuales que no tienen pluma, igual que no creo que la mayoría de las lesbianas sean del tipo camionero. Y digo yo que habrá muchas parejas en las que ambos miembros sean del mismo tipo, ya sea "camionero", "oso", "maciza a lo Instinto Básico", "locaza" o, simplemente, personas normales y corrientes que no por tener una orientación sexual u otra tienen que llamar la atención por nada en especial. Es decir, que no tienen por qué llevar un rol determinado en la pareja como los que se han perpetuado durante siglos en las parejas heterosexuales. Creo que precisamente las parejas homosexuales tienen una oportunidad de oro para romper con esos roles tradicionales, lo que no sólo les haría un favor a ellos, sino también a los heterosexuales.

En fin, creo que la normalidad total se alcanzará el día en que dos señoras mayores celebren sus bodas de oro con su familia y no sólo todo el mundo lo vea como algo normal, sino que a todos les parezca algo tierno y digno de admiración. Pero mientras tanto, si un superhéroe se casa con su novio, no vamos mal.